“No es debilidad llorar o sentir que algo se ha perdido; es señal de que algo importaba.”

Perder a un ser querido, a tu mascota, un trabajo o incluso mudarte a otra ciudad puede generar un vacío que duele y que a veces parece imposible de gestionar. Cada duelo es único y no sigue un calendario.

Es normal sentir desorientación, confusión, desesperanza...tu reacción es humana y válida.

¿Sientes que a raíz de esa pérdida no puedes avanzar, que todo pesa o que la tristeza no te deja disfrutar de nada?

Aquí encontrarás acompañamiento en este proceso, te ayudaré a identificar tus emociones y encontrar maneras de recuperar equilibrio y seguir adelante, respetando tu propio ritmo y tus tiempos. 💛

*Cita telefónica de 20 minutos.